
Matías Fernández, emblema y figura del mejor equipo del continente en este momento, va generando consensos en la prensa latinoamericana, sobretodo de habla hispana, de cara a la elección del Mejor Futbolista de América.
De cierta forma, llama la atención como los medios peruanos alaban las virtudes del 14, teniendo en consideración la rivalidad histórica entre Chile y Perú, acrecentada últimamente por los enfrentamientos entre Colo Colo y Coronel Bolognesi.
Desde Colombia, el apoyo no sorprende, por ser un país donde siempre se ha privilegiado el buen trato del balón por sobre todo lo demás, y tambien es un país bastante crítico en cuanto al monopolio mediático de Fox Sports en Latinoamérica, con excesivo énfasis en el fútbol argentino.
Venezuela igualmente manifiesta una predilección por el chileno, del mismo modo que Ecuador. Paraguay también se pliega a este grupo, mientras que Uruguay se mantiene al margen hasta el momento, toda vez que es el país organizador del premio.
Luego, resta saber la tendencia de los dos titanes de América.
Brasil es un tema aparte. Partiendo de la base de la escasa relevancia que se le da al balompié criollo y por la poca trascendencia que se le otorga a la Copa Sudamericana, en el país menos "contaminado" por Fox Sports -por razones obvias-, su carta de triunfo es el currículo y los números del gran portero del Sao Paulo, Rogerio Ceni, artífice de dos finales de Libertadores consecutivas, del Mundial de Clubes, el Paulista pasado, así como el Brasileirao recientemente obtenido este año.
La otra voz definitiva es la que proviene allende Los Andes. Y allí es donde hay que hacer algunas precisiones.
En primer lugar, el hecho de que básicamente sean los comentaristas y relatores de partidos de la Copa Sudamericana quienes se manifiestan abiertamente por Férnadez, con Mariano Closs a la cabeza, no deja de levantar suspicacias: claro, es una forma de darle plusvalor a una competencia que no goza del mismo prestigio en toda América.
Segundo, los argentinos consideran que éste Colo Colo está donde está por Borghi (argentino), Cejas (argentino) y Fernández (¿argentino?). Se olvidan de Sanhueza, Meléndez, Fierro, Riffo y Suazo, por mencionar algunos.
Ciertamente, el hecho de haber nacido en el país trasandino le ha abierto puertas a Matías, en el sentido de que le han puesto más atención, aunque de este lado de la Cordillera estamos convencidos, partiendo por el mismo 14, que Fernández es patrimonio nacional.
Pero este tema no es nuevo, recordemos que Argentina estuvo "muy bien" representada en la final de la Copa del Mundo por Trezeguet, Camoranesi y Elizondo.
Se me viene a la mente, a propósito de lo mismo, si a los argentinos les habrá gustado que Francia considerara a Higuaín cómo uno de los suyos. Claro, porque pese a que "Pipita" nació en Francia, nadie en su sano juicio desmentiría el hecho de que es argentino. Bueno, lo mismo pasa con Fernández, ¿estamos?
Tercero, la escasa relevancia que han tenidos los clubes argentinos en los torneos continentales de este año -Libertadores y Sudamericana-, ha provocado que se "cierren" en torno a su torneo local.
Desde esa óptica, las figuras de Gago y Palacio, secundadas por Belluschi e Higuaín son las más destacadas a la hora de pelear el trono del "Mejor de América", mas todo lo bueno hecho en el torneo local por dichas figuras, no ha podido ser refrendado a nivel continental.
Así, Fox Sports aparte, la prensa argentina se decanta por seguir las alternativas del torneo argentino, exacerbado hasta cierto punto -pese a que no discuto que es el mejor de América-, y aún así, Fernández ha alcanzado notoriedad, pero no al nivel de indiscutido como en el resto de países del continente.
De todas formas, al no tener un candidato único y excluyente, Argentina corre el riesgo de "perder" la corona de "Mejor Jugador de América", aumentando las posibilidades de Férnandez, quien cuenta con el respaldo casi unánime del periodismo latinoamericano.
Pero más allá del frío análisis "geopolítico", no cabe duda -al menos en mi humilde opinión- que Matías Fernández es hoy por hoy, el jugador más talentoso y desequilibrante que aún deambula por América.
Matías se lo tiene merecido, porque partió del sótano y se supo sobreponer a la adverisidad siempre: partió al alero de Espina, quien le ofreció la mítica "8" del Cacique, pasando por el Mundial Sub 20 de Holanda, donde se le acusó de "pecho frío", llegando hasta su supuesta incompatibilidad con Valdivia en el Colo Colo campeón del Apertura 2006.
El punto de inflexión lo marca, creo yo, Marcelo Salas, cuando en la previa a la Final Superclásica del torneo pasado, dice "me preocupa más Fernández que Valdivia", palabras que al parecer motivaron al "14" Popular, pues en esa misma final dió vuelta él solo un partido que ganaba la "U" 1-0, con dos golazos, cimentando el camino de Colo Colo al título.
A partir de ahí, no paró más. Y no va a parar.