martes, mayo 06, 2008

TÉNGALOS EN CUENTA

Acabaron las 19 fechas de la fase regular del Apertura 2008 y sólo resta por saber el octavo clasificado a playoffs que saldrá del repechaje que jugarán Cobreloa y Cobresal.
Pero el objeto de este post es mencionar a los jugadores más destacados del torneo local. La única regla es que no jueguen en los tres grandes de Santiago, porque a esos todos los conocemos. Veamos.
Arqueros:
Jaime Bravo (Ñublense). Sam salió mal de Unión Española, pues luego de coronarse campeón con el cuadro de colonia cometió algunos errores que le valieron ser postergado por otros porteros, como Limenza.
Ahora, en Ñublense y de la mano del mismo Fernando Díaz, completó la fase regular como el portero menos batido.
Desde mi perspectiva, es un buen arquero, con buena ubicación y muy rápido para achicar, pero está lejos de otros ganapartidos como Muñoz y Tejas.
Jhonny Herrera (Everton) también tuvo una buena temporada pero siempre queda la duda de si es más efectista, con voladas y maromas varias, que efectivo.
Víctor Loyola (Stgo. Morning), y esto es más un acto de justicia, creo yo. No voy a negar que le falta carisma y que siempre vivió a la sombra de otros grandes arqueros como Bravo en Colo Colo y Peric en Audax, pero es un tipo rendidor. Aparte, no cualquiera se recupera como él lo hizo luego de los 7 goles que le metió Católica en la primera fecha.
Otro que pasa desapercibido pero que tiene buenas actuaciones es Felipe Nuñez (Palestino).

Defensas:
Pablo Magalhaes (Antofagasta): no tiene la culpa de jugar en el, junto a Melipilla y Osorno, peor equipo de nuestro fútbol. Con todo, sus buenas actuaciones ya le valieron la nominación a la sub 23 y ser vendido al fútbol suizo. Es un lateral derecho de buena estatutra y quizás no tanta llegada, pero muy buen pie que gusta de salir jugando.
Sebastian Roco (Audax): Guapo, pasta de líder, fuerte, gran envergadura física. El que lo discute porque no sea el más dúctil con el balón parece que no entiende que este deporte también se trata de defender. Sólo él (y acaso Riffo) está en condiciones de anular a Adriano en el mismísimo Morumbí. Ninguno más. Si lo expulsaron fue por un desajuste táctico y por la picardía del brasileño para inventar una falta, pero el que pecó ahí fue Toro al no doblar la marca (Sao Paulo era local, perdía contra un equipo chico, Roco estaba amonestado y tenía loco a Adriano... ¿alguien tenía alguna duda de que a la primera lo iban a expulsar?). Cuando se pensaba que la ida de González a la U desdibujaría la defensa de Audax, quedó claro quién hizo el negocio.
Maurio Arias (Everton): Puede jugar como lateral o como volante por izquierda. Rápido, encarador y llega a línea de fondo. Muy buenos centros. Acierto de Acosta.
José Luis Zelaye (Palestino): Jugó en Independiente y luego deambuló por varios equipos del ascenso argentino. Por la propuesta del equipo de Musrri, que supone varios duelos individuales y mano a mano, es el que le ha afirmado la estantería al cuadro árabe.
Diego Olate (O'Higgins): Puede que juegue demasiado al límite, pero es bravísimo en la marca y difícilmente pasen el jugador y la pelota juntos. Por algo fue titular con Garcés, con Sampaoli y otro defensor de fuste como fue Astengo ya lo pidió para Colo Colo. De seguro con el paso del tiempo templará sus acciones, mas las condiciones y la garra las tiene.
Osvaldo González (U. de Concepción): Otro que ya llamó la atención de Bielsa y estuvo a punto de fichar en Católica. En la línea de tres del "Barti", juega como stopper derecho. Su mayor virtud es la velocidad, por lo que tranquilamente podría jugar como lateral.

Volantes:
Leonel Mena (U. de Concepción): sacando a Beausejour, es el zurdo con mas proyección del medio. Le gusta jugar muy abierto y al espacio, muy similar a lo que hace Fierro aunque por la banda opuesta. Lo mejor: sus centros a la carrera.
Edgardo Abdala (Ñublense): El motor del puntero, no tanto por sus dotes técnicas sino por su empuje. El seleccionado palestino (?), con sus 1,87 mt y 86 kilos gana en la mitad de la cancha y en las áreas. Ha convertido tres goles esta temporada. Además, pese a que hace el trabajo sucio, ha jugado todos los partidos de la fase regular, sumando "apenas" 5 amarillas.
Cristóbal González (O'Higgins): No por nada lo apodan "Pachorra". Nació centrodelantero, fue retrasado al bloque posterior, hasta que con Garcés encontró su puesto de volante de central. Sampaoli lo tenía dentro de los prescindibles, pero a base de esfuerzo y goles (lleva 5) se ganó la titularidad indiscutida. Quiero verlo en un grande.
Gamadiel García (Huachipato): "Gamagol" es otra cosa. Se le critica su irregularidad y quizás su pechofriísmo (?), pero se levanta bien y te mete tres que no son goles, sino golazos. Es una debilidad personal pese a su pasado azul. Hasta la llegada de Fernando Vergara (el DT del futuro) era el único que se salvaba en el equipo de la usina. Al "Huachi" le "faltó campeonato", ya que tranquilamente podría estar entre los 8 mejores si Vergara hubiese tomado el equipo desde el principio, gracias al trío extraordinario conformado por García, Monje y Cortés.

Otros volantes interesantes que quiero destacar, pero no han alcanzado una consolidación total son Joan Henríquez (O'Higgins), Gerardo Cortés (Concepción) y Miguel "Jalea" Hernández (Stgo. Morning).

Delanteros:
Jean Beausejour (O'Higgins): Seguro entre los 5 mejores del torneo, el puntero celeste es imparable con pelota dominada por su velocidad, técnica y potencia. Por robo, es el mejor asistidor del torneo (por ahí Riveros le pelea) yel que más situaciones de peligro genera. Número puesto en la Selección de Bielsa (aunque no se si sea el titular) y probable fichaje de Colo Colo para el Clausura.
Daud Gazale (Concepción): Qué más se puede decir de él. Un delantero con una técnica de definición exquisita, que se genera él mismo sus situaciones de peligro (a lo Suazo). Su destino es Colo Colo o el extranjero. La gran campaña de Concepción (hasta antes de la resta de puntos) se debió en gran parte a este jugadorazo.
Esteban Paredes (Stgo. Morning): A sus 27 años, pareciera que ya fue. Pero el semestre extraordinario que tuvo en la "Micro" hizo que Bielsa lo convocara. 15 goles en 18 partidos y el discurso de siempre en estos casos: ¿Es más fácil o más difícil hacer goles en un equipo chico? ¿Le pesará una camiseta más grande? Colo Colo y Católica lo pretenden, y me parece que los cruzados tendrían la ventaja.
Luis Flores Abarca (Ñublense): Junto a Villalobos, conformaban una dupla de temer el año pasado. La "U" se llevó la mitad del pack y rindió, pero Flores siguió metiendo goles en Ñublense y es, a fin de cuentas, el tipo que se echó el equipo al hombro y lo hizo puntero, con 8 goles. Puede jugar como "9", pero su posición ideal es acompañando al centrodelantero.
Gabriel Vargas (U. de Concepción): El Arcángel del gol (después del "cariñosito del gol", el mejor apodo del mundo) es uno de los pocos que se salva del triste semestre dela U de Conce, que luego de alcanzar la final del Clausura 2007 y reforzarse bien, no pudo repetir y acabó en el lugar 16. Puede que a usted le guste o no, es de esos goleadores reboteros, con olfato y muchas ganas, sin tanta técnica, pero 12 goles son incuestionables.

Otros delanteros destacados: Victor Aquino (Palestino), Ezequiel Miralles (Everton) y Renato Ramos (Audax, sobretodo por sus goles pesantes en la Copa) y Carlos Alzamora (La Serena, un muy buen puntero que tien algunas cosas que mejorar, como la definición).

Nota: Villanueva no aparece porque lo considero un jugador consolidado y este semestre tampoco tuvo una actuación despampanante. Mismo caso de Orellana.

miércoles, abril 23, 2008

EL GOL ES ACTITUD

Colo Colo vencía fácil Maracaibo en calidad de visitante por tres goles. Sobre la hora, Maracaibo descuenta pero a nadie le importó ese tanto.
Colo Colo vencía en su cancha a Boca Juniors por 2-0 y tuvo un penal a favor. Fierro lo marró y más allá de que ese tanto hubiese allanado el camino hacia, quizás, una goleada histórica, la cuestión pasó desapercibida porque finalmente se ganó y se ganó bien.
Colo Colo ganaba cómodo a Maracaibo 2-0 en el Monumental y no supometer un "golcito" más. No importa, la tarea estaba hecha y sólo restaba ganarle a Atlas por "medio" a cero.
Colo Colo empata con Atlas 1-1 en el partido definitorio, mientras Boca le gana 3-0 a Maracaibo.
Colo Colo y Boca empatan con diez unidades, pero Boca tiene una diferencia de goles de +3, mientras Colo Colo sólo tiene dos enteros positivos en el balance de goleo.
Colo Colo es eliminado de la Libertadores 2008 por haber concedido un gol infantil en Venezuela, por fallar un penal en Santiago y por no haber goleado a los goleables.

El común denominador es que en todos estos momentos faltó actitud para liquidar al que agonizaba, pecado capital en la Copa.
Colo Colo no sólo tuvo la oportunidad de sumar un gol más en 6 partidos o de recibir uno menos, sino que tuvo la eliminación de Boca en sus manos y luego la de Atlas. Los perdonó y acabó enterrado por ambos.

No quisiera ahondar en los bajos rendimientos personales de algunos jugadores ni en la tardanza de los cambios y la falta de respuesta de Astengo ante la situaciones desfavorables (salvo ante Everton, partido con el que me ilusioné muchísimo), sobre todo considerando que el "León" lo único que ha hecho ha sido poner su amor por Colo Colo por delante, primero al aceptar un "fierro caliente" que nadie quería cuando Borghi dejó el barco a la deriva y luego al ceder ante un plantel casi enfermizamente "emborghizado" y que mal entiende el concepto de lealtad para con ex técnico pues impone las formaciones, las maneras de relacionarse y las formas de entrenarse, tal como las hacía el ahora DT de Independiente, dando la impresión de que no comprenden que a ellos también los dejó y que se deben a Colo Colo y no a uno que se fue.

Astengo se está haciendo un daño terrible a su imagen de férreo y aguerrido defensa con las timoratas actitudes adoptadas para no perturbar los ánimos de un camarín muy consolidado y difícil, pero yo estoy convencido que este equipo no lo representa.
Digo un daño terrible porque él y todos sabemos que sólo llegará hasta junio (salvo un sprint final de temporada increíble y con título incluido, cuestión que acaso podría cambiar la ruta) y deberá abandonar su cargo sin haber dejado nada de su impronta, sin jugar como a él le agrada ni con los nombres que le gustan.
No digo que esté poniendo una seria hipoteca sobre su futuro profesional, pero el asesinato de imagen ya se produjo: los debuts siempre marcan una pauta, luego se puede mejorar o empeorar, pero no hay una segunda "primera impresión", y la impresión que aquí queda es la de un técnico que antepuso sus sentimientos a sus convicciones.

Le costó caro a Colo Colo y seguramente le costará caro a él, pero no puedo sino apoyar a un tipo que puede mirarte a los ojos porque ha ido de frente y que quiere al club como todos los hinchas de verdad, no así a otro cuya (falta de) actitud nos tiene convertidos en esa triste postal de la eliminación.
A su imagen y semejanza.

viernes, abril 11, 2008

TAN CERCA, TAN LEJOS

Como casi nunca en la historia de nuestro fútbol, los tres equipos chilenos participantes en la Copa Libertadores dependen de sí mismos para clasificar a la ronda de los 16 mejores. Sin embargo, se trata de tres encuentros dificilísimos.
Cabe destacar, y ya lo habíamos señalado anteriormente, que el sorteo de los grupos no fue para nada beneficioso para nuestros representantes. Curiosamente, los tres cayeron en grupos donde los cabeza de serie son acaso los 3 más grandes de Sudamérica: Boca Juniors, River Plate y Sao Paulo.

EL EQUIPO DEL LEÓN:
Colo Colo venció a Maracaibo con relativa comodidad por un 2-0, gracias a los goles de la que es en estos momentos, sin miedo a exagerar, una de las 5 mejores duplas de ataque de Sudamérica: Biscayzacú y Barrios.
Con su tanto de hoy, el "Grillo" suma 5 dianas en la actual edición del torneo continental, a uno del máximo artillero, el boliviano Marcelo Moreno de Cruzeiro y empatando con Marioni, Urbano (!) y el "Mao" Molina.
Lucas, por su parte, se "desvirgó" a nivel internacional con la camiseta de Colo Colo y su tanto de hoy se agrega a los 10 que lleva en el torneo local.
Entre ambos, y sumando las dos competiciones, completan 21 goles en 19 partidos oficiales (13 por el torneo local y 5 por la Copa). Considerando además que ninguno es el encargado de patear los penales, se trata de una cifra y "promedio gol por partido" excelente: más de uno por encuentro cuando ambos están en cancha.
Pero las cosas hay que decirlas como son: Barrios llegó para "sentar" Biscayzacú, por que Borghi consideraba -justamente- que ambos eran de área, mas, la lesión de Rubio y la separación momentánea del plantel de Moya derivaron en que ambos tuvieran que compartir las funciones ofensivas.
Y los resultados están a la vista: Lucas se sacrifica mucho por el equipo, va hacia los costados, pivotea, defiende en las pelotas detenidas en contra, genera faltas cerca del área y no es egoísta si un compañero se encuentra mejor ubicado.
Por su parte, Gustavo pica en todos los ataques, devuelve las paredes y va a buscar de inmediato, juega entre los dos centrales siempre al filo del off-side y aunque pareciera q no participa mucho del juego le dan una y cobra, pero lo más importante es que no se achica en ninguna cancha ni ante ningún rival: goles en las finales, en los clásicos, ante Boca, en la Bombonera, en Maracaibo, en los últimos minutos...
Más allá del buen momento de su dupla goleadora, el equipo ha sabido superar exitosamente el trance que supuso la inoportuna salida de Borghi, lavando la pálida imagen mostrada en la Bombonera ante Boca -imagen que por cierto no es la del Club sino la de un equipo en ese momento descerebrado pues su "cabeza", Borghi, estaba sólo en cuerpo en la banca visitante) con sendos triunfos ante Everton y Maracaibo.
El "León" Astengo ha mantenido el funcionamiento de un equipo que venía en ruedas (continúa con el mismo esquema y básicamente los mismos intérpretes) y le ha incrustado algunas características propias, por ejemplo, las pelotas paradas: ante Everton dos goles vinieron de jugadas preconcebidas (tiro libre de González con contrabarrera alba y córner corto del mismo "10" para el cabeceo de Barrios) y ante Maracaibo, el primer gol también (tiro libre del "Chuky" que conectó Biscayzacú tras la mala salida de Henao).
En este sentido, ha hecho bien el nuevo DT albo ya que ha dejado de lado su propio orgullo (podría perfectamente haber "metido mano" al equipo, cambiar el esquema, etc.) en pos de un andamiaje que ya venía bien, pero obviamente agregándole cosas de su cosecha.
Y ojo que esto está muy lejos de convertir a Astengo en un técnico timorato, al contrario, lo engrandece como persona porque no intenta brillar él, como sí lo hacía su antecesor, anteponiendo sus "principios" al bien del equipo en muchas ocasiones (la pregunta ahora es qué pasó con esos principios, pues ya habría firmado en Independiente: abandonó Colo Colo en un buen momento futbolístico alegando cansancio, declara que es hincha de Racing pero declina aceptar una oferta de la Academia y va y agarra el Rojo. ¡Eso es consecuencia!).
Con el triunfo ante Maracaibo, Colo Colo llega a los 9 puntos y le resta un partido durísimo como local ante Atlas, que suma 10 y el empate lo clasifica.
Boca, el otro en discordia, recibe al eliminado Maracaibo y seguramente le ganará y le hará los goles que le sean necesarios para clasificar.
Por lo tanto, Colo Colo con un triunfo no dependerá de nadie y pasaría primero el grupo. El problema es que a Atlas el punto le gusta (le sirve) y seguramente vendrá a especular y a jugar de contragolpe, lo que más le acomoda a los mexicanos.
Si a ello le sumamos que los cuadros norteamericanos se han vuelto nuestra paria en el último tiempo, la cosa se ve complicada, aunque siemrpe es bueno depender de sí mismo.
Si Colo Colo empata, a Boca le basta ganarle por tres goles de diferencia a los venezolanos para clasificar y eliminar al cuadro chileno, algo bastante posible; si pierde, sólo le sirve que el Xeneize no sume de a tres, cosa que sería muy rara considerando su calidad de local.
Igual hay que decir que el venezolano no es un mal equipo: juegan bien, son rápidos, la tocan con bastante criterio y poseen algunas individualidades interesantes, pero su problema está en el área rival ya que sus delanteros son muy poco efectivos.

AUDAX, HISTÓRICO:
Ganarle a un cuadro brasileño siempre es difícil. Si ese cuadro es el Sao Paulo, es más dificíl aún. Pero ganarle siendo un equipo chico, con la obligación de hacerlo para seguir con vida en la Copa, sin tu mejor figura y con varios jugadores que apenas tienen 20 años, es una hazaña.
El partido entre Audax y Sao Paulo fue, para ser decente, un bodrio.
El elenco itálico, conocedor de sus limitaciones, friccionó lo más que pudo el juego haciéndolo verdaderamente insufrible, pero era lo que debía hacer pues no tiene a dos Villanueva en el equipo.
Sao Paulo, que pese a ser visita estaba obligado en su condición de grande de Sudamérica a salir a ganar, fue muy especulador y sucumbió al "juego" de Audax. Pese a ello, tuvo varias opciones de gol clarísimas que desperdició.
Algunos dirán que este Sao Paulo no está a la altura, pero es cosa de ver el equipo y sus nombres: Rogerio Ceni, muy buen arquero y mejor líder; André Días, que si no es el mejor central de Sudamérica, pega en el palo; el viejo Junior, con amplio recorrido en la Seleçao y en Europa; Hernánes, un jugadorazo que ante el cuadro verde fue el mejor de su equipo y de la cancha; Richarlyson, un volante-lateral izquierdo que muchos equipos europeos desean; y obviamente Adriano, que pese a sus kilos de más, marca diferencias (aunque ante Audax se perdió un gol increíble).
Algún comevidrio dirá que Audax no salió a jugarle de igual a igual, que no propuso, que estaba de local, que el partido fue malísimo, etc. Yo le respondo: ¿qué cosa tiene en común Audax Italiano con Sao Paulo para salir a enfrentarlo de igual a igual? El escenario en que se jugó el partido responde por sí solo: apenas unas 3 mil personas, pero es que nisiquiera si Audax jugase la final de la Libertaodres podría llevar mucha más gente pues, simplemente, no tiene más hinchas.
Obviamente el espectador imparcial querrá ver un partido entretenido, pero el fanático quiere que su equipo gane sobre todas las cosas, más a un acorazado de los pergaminos de Sao Paulo.
Que Audax tenga que renunciar a Villanueva no es lo mismo que a Boca le falte Riquelme o a Sao Paulo, Adriano. No: para el cuadro de colonia es casi una bendición contar con un jugador como el "Piña", quien es un jugador de otra jerarquía, es más, mucho más, de la "mitad del equipo", por lo que su ausencia sólo acrecienta el mérito verde.
Si analizamos el equipo -incluyendo los cambios- que presentó Audax, apenas Rieloff, Roco y Orellana tendrían posibilidades de ser titulares en equipos grandes de nuestro país. El resto, o son demasiado jóvenes (Medel, Toledo, Gutiérrez) o ya vienen de vuelta y demostraron que otras camisetas les quedan grandes (Reynero, Romero, Garrido, Leal) o bien nunca demostraron demasiado (Corvetto, Ramos, Santis).
Contextualizado así, no cabe sino aplaudir el triunfo del Audax, aunque haya sido pésimo el partido y aunque haya gozado de una gran dosis de suerte, ya que Sao Paulo erró muchos goles.
El problema es que Audax enredó su clasificación al perder de local ante Sportivo Luqueño y ahora deberá enfrentar a los paraguayos en calidad de visita (habrá que ver en qué estadio, pues hubo que suspender el partido que los guaraníes disputaban ante Atlético Nacional por disturbios en las tribunas) intentando recuperar ese territorio perdido.
Los paraguayos ya están eliminados y eso siempre representa un arma de doble filo, pues al jugar por compromiso y sin responsabilidad, los equipos tienden a soltarse y jugar mejor. Un triunfo clasificará al cuadro itálico, independiente del resultado entre Sao Paulo y Atlético Nacional (se jugará en el Morumbí), en tanto que un empate los hará depender del resultado paralelo.

CATÓLICA BUSCA EL GOL:
Católica define su paso a octavos dependiendo de sí misma, ya que debe ganarle al América en su reducto precordillerano. El problema es que debe ser por una diferencia de tres o más goles, y considerando que en 5 partidos de Copa apenas metió 4, la tarea se ve difícil. Si gana, pero por menor diferencia, entra a depender del resultado de River Plate y Universidad San Martín, ambos con chances de pasar. Un empate lo deja indefectiblemente fuera.
Sin duda es el más complicado de los tres cuadros chilenos, pero no es casualidad que sea el único de ellos que no participó en la Libertadores pasada: tantos goles en los minutos finales e iniciales demuestran la falta de ritmo competitivo internacional.
Para peor, el equipo se encuentra en una suerte de enfrentamiento con su hinchada debido a que si bien el cuadro franjeado ha tenido resultados, no juega excelente ni mucho menos, por lo que si no logra anotar rápidamente ante América, podría apostar que empezarán los silbidos y las pifias, lo que sólo conseguirá aumentar los nervios de los jugadores.
Otro asunto a considerar es que el elenco mexicano venía de una terrible racha de derrotas consecutivas, pero a partir del triunfo obternido ante River Plate se metieron nuevamente en la pelea y podrían tomar un nuevo aire. Todo mal para la Católica.
En mi opinión, hay algo que huele muy mal en el camarín cruzado: no puede ser que Medel esté jugando tan mal, que Eros Pérez y Valenzuela estén tan discretos y apenas suban, que Buljubasich cometa los horrores que está cometiendo, que Botinelli se haya borrado de un día para otro, que Ormeño se encuentre tan lejos de su nivel habitual y que hayan tantos problemas disciplinarios (Luis Núñez, Luis Jara, Pablo González y Braulio Brizuela).
Todo eso, en lo personal, me lleva a pensar que le están "haciendo la cama" a Carvallo, pero no tengo razones, salvo lo que veo y describo, para sustentar lo que digo.
Sin querer caer en el Perogrullo, el peor enememigo de Católica es ella misma, pues ese equipo que supo golear a Santiago Morning en el inicio del campeonato no puede haber desaparecido tan fácilmente.

Ya está dicho: los equipos chilenos, como rara vez sucede, dependen de sí mismos para clasificar pero ningún partido es excesivamente abordable: Colo Colo se enfrentará al contragolpe de Atlas; Audax a la hostilidad paraguaya y a un cuadro relajado que no pelea por nada; y Católica a su falta de gol.

viernes, marzo 28, 2008

CLAUDIO BORGHI EN EL PAÍS DE LAS MARAVILLAS

En un partido increíble, Colo Colo cayó 3-4 visitando a Boca Juniors, con anotaciones de Biscayzacú -2- y Moya para los chilenos, y de Palermo, Gracián, Palacio y Cardozo para los trasandinos.

El ambiente previo al partido fue de absoluta conmoción: el lunes, el plantel de Colo Colo decide no entrenar por no llegar a acuerdo en el asunto de los premios. El martes, Ruiz-Tagle se declará "dolido" por la actitud del plantel y tras cartón, Borghi presenta su renuncia indeclinable. Terremoto a sólo dos días del encuentro ante Boca Juniors.
En la noche de ese mismo martes, los jugadores con mayor peso en el plantel se reunieron con el cuerpo técnico y algunos dirigentes en la casa del renunciado DT, tratando de convencerlo de echar pie atrás. ¿Resultado? pasadas las 4 de la madrugada se retiraron todos sin novedad.
El miércoles, Colo Colo viajó a Argentina con la incertidumbre de la continuidad del técnico, al tiempo que Boca se juramentaba ganar el partido. Las reuniones y trascendidos continuaron ese día, pero todo seguía en vilo.
Llegó el jueves, día del partido y Borghi, como si nada pasara, en vez de entrenar de manera correcta, de preparar al equipo, va y filma un programa para ESPN (en el cual, se dice, lo hicieron llorar). Al rato, aparece en un espacio de FOX Sports y Maradona llama para agasajarlo. ¿la vieja táctica de te adormezco y te mato? Puede ser.
Todo esto en la previa de un partido trascendental, y Borghi viviendo sus 15 minutos de fama en Argentina. Admirable, todo lo que se llama una muestra de "amor por el club".

21 horas, los equipos saltan a la cancha y ya las cosas pintaban mal: Borghi decide alinear a Jhon Jairo Castillo, un tipo que ni en el torneo local ha tenido mucha acción y ha demostrado muy poco. El morocho no se quedó por ganas, pero ¿era el jugador indicado para jugar este partido?
El primer tiempo transcurre lógico: Boca sale con todo a buscar el resultado y Colo Colo acierta de contra, tras un pase magistral de Jorquera que habilita al Grillo -que nunca se borra en las bravas- y este que define cruzado. 1-0 para la visita.
Justo antes del gol, a Boca le expulsan discutiblemente un jugador, pero Palermo hace la obvia e inventa un penal que no dudan en cobrar. El Loco la echa afuera. Tras cartón, le gana el quién vive a Rojas y empate a uno.
Cuando parecía que se iban al descanso empatados, aparece la figura enorme de Sanhueza y pared mediante con Jorquera (¡¡otra vez!!), penetra hasta las barbas de Caranta y cede incómodo para que se escuche de nuevo el cri-cri del Grillo. 2-1 para Colo Colo.

Ahora, el paréntesis. Borghi, muy ido del partido (casi ni lo vivió, estaba comodísimo en el estadio), no haya nada mejor que "renunciar a sus principios" (¿y si lo hacía cuando ganábamos la final de la Sudamericana, cuando teníamos equipo?) y saca a un punta y mete Cabión, a la postre, el mejor asistidor de Boca. Gracián lo empata 2-2.
Luego, y cuando todos, y digo todos-todos, veíamos que Palacio había encontrado la "yayita" de Colo Colo en la lentitud de Rojas (algo que por lo demás, había anticipado en el post anterior), saca a Jorquera, el hombre de los pases gol y mete a Moya (que debió ser del arranque), en vez de sacar a Rojas y colocar a Jara para intentar detener al puntero de Boca.
Y es que aquí se demuestra lo mejor y lo peor de Borghi: lo mejor, reaccionar a tiempo ymeter un cambio ofensivo; lo peor, errar los nombres: sencillamente no estaba viendo el mismo partido que todos veíamos. Y para colmo, en un partido decisivo, recurre a los dos hombres que tuvo en el ostracismo durante casi dos meses, faltos de fútbol y de ritmo, Moya y Cabión (aunque lo de Moya es entendible, porque es un jugador para este tipo de partidos).
Posteriormente, ya 3-2 abajo, saca a Salcedo (que hasta ese momento estaba conteniendo bastante bien las subidas de Ibarra) y hace ingresar a Salazar. No voy a gastar más palabras sobre lo que opino de este jugador: si arruga jugando de local en el Monumental y abusa del pase cortito para atrás o para el lado, era obvio lo que iba a pasar en la Bombonera.
Luego, vino el 4-2 (Cardozo) y Moya descontó y puso el 4-3 definitivo para el local.

El resultado de todos estos cambios horribles fue un Colo Colo absolutamente desdibujado, que terminó con ¡¡¡ MENA DE ENGANCHE !!!.

Yo creo que hubo muchos errores en la parte táctica: Moya debió ser de la partida, Rojas debió salir por Jara, Fuenzalida era mejor opción que Salazar, y así, pero el error más grueso, el más doloroso y canallezco fue la actitud de Borghi desde el martes hasta aquí.
Uno puede entender que se equivoque en los cambios, pero son cuestiones tan básicas que hacen dudar si el tipo estaba realmente metido en el partido, y al tenor de lo que señalé anteriormente, queda claro que a este señor sólo le importa él.
Es que me parece una falta de respeto hacia un club que le dió todo, a los 3 mil chilenos que repletaron la tercera bandeja visitante, el desparpajo de Borghi de renunciar dos días antes de un partido como este, y por si fuera poco, al llegar a Argentina presentarse en cuanto programa había, ¿qué clase de concentración es esa?.

Cómo sea, siendo realistas, una derrota en la Bombonera estaba dentro de cualquier cálculo, la cuestión es que de la forma en que se desarrolló el partido invitaba a soñar con algo histórico, pero cuando tienes a un tipo tomando decisiones sin estar metido como se debe estar en un partido como este, ocurren estas cosas.

No quiero restarle méritos a Boca, jugaron muy bien y con convicción, haciendo valer la localía, lo que por otra parte es lo que se le pide al campeón vigente.
El asunto es que cuando existe una diferencia de planteles tan notable como la que hay entre Colo Colo y Boca Juniors, hay que poner un poquito de lo otro, hay que estar concentrado 100% en el partido, y en eso, Borghi estuvo muy lejos de dar la talla.

¿Puntos rescatables? los de casi siempre: Mena, pese a sus ripios entregó todo y salvó muchas ocasiones de gol; Sanhueza, impresionante, porque cuando estaba jugando más mal, sacó ese plus de los grandes para el segundo gol de Colo Colo y a partir de ahí retomó la confianza; Villarroel, por su entrega característica, aunque luego de la salida de Salcedo tuvo que cubrir la franja izquierda y se vio desorientado, pero no fue su culpa; Jorquera, que con sólo 19 años metio dos pase-gol, porque aunque sea lagunero y le falte físico para rendir 90 minutos al máximo, no se achicó ni acá ni allá; y Biscayzacú, que denle un arco y la mete.
¿Bajos? Fierro no hacía un mal partido, pero cuando entró Cabión a su zona y tuvo que subir, se borró; Rojas, que se dejó primerear por Palermo en el penal y en el gol y le vió el número toda la noche a Palacio; Cabión, que jugó horrible, perdiendo demasiadas pelotas cuando el partido pedía bajar las revoluciones; y, obviamente, Salazar.

Hoy, con la renuncia de Borghi confirmada, comienza un nuevo ciclo. La clasificación a octavos esta muy latente, "basta" ganar los dos partidos de local, algo que no parece imposible si se juega como se jugó ante Boca en el Monumental.
Pero los problemas no están todos en la cancha y el que llegue a sentarse a la banca de Colo Colo la tendrá durísima: la gente quiere demasiado a Borghi, pero con las actitudes mostradas de un tiempo a esta parte, queda claro que la cuestión no es recíproca.
Alguien que te quiere no te abandona. Por lo menos, así, no.

jueves, marzo 20, 2008

SIRVE UNA NOCHE DE CACIQUES

Colo Colo se estrenará como local en la Libertadores 2008 nada menos que ante el campeón vigente Boca Juniors, en un duelo que promete.
El partido es bastante historiado, registándose 8 partidos oficiales entre ambos equipos con tres victorias para cada uno. En calidad de local, Colo Colo ganó 3 y perdió el restante. En la previa, nada mal.
La cosa es que el Cacique viene jugando pésimo defensivamente y mostrando poco en ataque, aunque Boca tampoco ha brillado en lo que va de temporada.
Para colmo, Boca se hace fuerte precisamente en los dos aspectos que más le cuestan al cuadro de Borghi, como son las jugadas de balón detenido (tanto remate directo cuanto jugadas preparadas) y los balones cruzados (lo que en general, le molesta a los equipos que defienden con 3) para el desborde de Palacio.
Para poner el asunto más negro, el mejor hombre de la zaga será el que no esté: Miguel Riffo se encuentra lesionado.

Así puesto, el escenario parece oscuro, pero la verdad sea dicha: peores Colo Colo le han ganado a mejores Boca.
Esto obedece, quizás, a que para el pueblo albo, y a partir de la bullada semifinal del '91, el partido envuelve sensaciones especiales, más allá de la motivación extra que implica enfrentar a equipos como el xeneize o Sao Paulo, por nombrar los más ganadores del último tiempo.

En lo personal, creo que este Boca, pese a que tiene a Riquelme y a gran parte del plantel campeón vigente, no ha alcanzado el rendimiento esperado. Y es que pese a la gran campaña publicitaria a su favor, Ischia no es un Campeón. No es Bianchi, ni aun, Russo.

Un último aspecto-apreciación tiene que ver con el hecho, constantemente repetido sobretodo en la fase grupal, de que Boca no juega a full en calidad de visitante, sabiendo que en su cancha es prácticamente imbatible.

Ahora, yendo al grano y en lo estrictamente futbolístico, los equipos titulares seguramente serán:
COLO COLO (3-4-1-2): Muñoz; Mena, Carrasco, Rojas; Fierro, Villarroel, Sanhueza, Salcedo; Salazar (Jorquera, González); Barrios y Biscayzacú.
BOCA JUNIORS: (4-3-1-2): Caranta; Maidana, Cáceres, Paletta, Morel Rodríguez; Ledesma, Battaglia, Vargas; Riquelme, Palacio y Palermo.

Salta a la vista que la gran duda del Cacique es quien será el enganche: creo que Borghi apostará por Salazar, ya que Jorquera ha jugado mejor entrando en los segundos tiempos y no creo que quiera darle la responsabilidad en un duelo tan trascendental a su joven yerno.
Ojo que ante la duda de Biscayzacú (tiene algunos problemas), no sería descabellado que se decida a ingresar con dos enganches y en ese caso, sí creo que Jorquera sería de la partida pero junto al Chuky González. Y atención con el Chuky, porque seguramente el partido será trabado, con no pocas faltas, y en ese aspecto, el ex O'Higgins es el más certero probando a puerta.

La última línea de Boca, salvo por Morel y su buena pegada, es más de marca que de buen pie.
A este respecto, existen dos cuestiones a las que Colo Colo deberá saber sacar ventaja: en primer lugar, el fondo boquense juega muy en línea (Maidana es más central que lateral y tiene esa tendencia, mientras que los dos centrales son de ir al choque más que de esperar) y el Grillito
es especialista en vulnerar el offside. Esperemos que ande certero; en segundo lugar, el que más sube es Morel y precisamente por ese lado juega Fierro. Nuevamente, esperemos que sepa explotar las espaldas del guaraní.

Al medio, por el lugar -centro-izquierda- que ocupa normalmente Riquelme, el encargado de tomarlo debiera ser Villarroel, tipo al que se le podrá cuestionar todo menos su actitud y entrega. Por la tendencia de Vargas a centralizarse, Fierro tendrá un callejón bastante amplio para avanzar y puede ser una de las claves del partido.
En la izquierda, y ya que Maidana no sube demasiado, Salcedo se topará constatemente con Ledesma, dos que por guapos no se quedan. Si Ledesema avanza más, Sanhueza debiera salir a su encuentro.

En el área colocolina, la cosa es más compleja.
Palacio tiende a hacer la diagonal de izquierda hacia el centro para aprovechar los pases de Riquelme. Sobre ese costado, Mena tendrá muchas complicaciones, pero lo peor podría venir si el "14" se recuesta sobre el lado contrario, donde marca Ricardo Rojas, quien se ha visto lentísimo y demasiado foulero. Ese sería un encuentro que el argentino debiera ganar con facilidad.
Ahora bien, considerando que la mayor cualidad de Rojas es el juego aéreo, no sería extraño verlo sobre Palermo y que Carrasco jugase sobre la izquierda, un movimiento que ya ha ensayado Colo Colo.

En suma, sirve sólo una gran noche de Colo Colo y una jornada inspirada de los pilares: Muñoz en el pórtico, Sanhueza al medio, Fierro en el desborde y Barrios en el área.
La mesa está servida, la cancha estará rebosante y el Cacique sabe de estas noches gloriosas, sobretodo ante un rival que motiva el doble por todo lo dicho y porque el equipo se sabe en deuda con sus hinchas en este año, en el que aún no logra una presentación satisfactoria.
Qué mejor oportunidad para reivindicarse.

sábado, marzo 15, 2008

...AUNQUE NOS DIGAN QUE SOMOS COGOTEROS

Más vale tarde que nunca.
Lo que ocurrió el pasado miércoles con Alexis Sánchez jugando por River ante la UC en San Carlos fue simplemente vergonzoso y además, ridículo.
Vergonzoso, porque puede entenderse, bajo la lógica de la pasión y de los ánimos caldeados, una reacción con silbidos y rechiflas, pero no una agresión artera y cobarde hacia uno de los mejores jugadores chilenos del momento: ¿acaso los mismos hinchas de Católica no reclamaron hace un par de meses cuando un defensor de San Martín de San Juan privó a Alexis de disputar los partidos eliminatorios del 2007 por Chile?
Ridículo, porque si una hinchada quiere marcar presencia lo que debe hacer es alentar y meterle presión al rival, no tratar de manera patronal a un jugador que ni siquiera logró la condición de ídolo en Colo Colo: Alexis apenas pasó una temporada en el Cacique, período en el que se ganó el cariño de todos por su entrega y calidad, pero jamás en base a declaraciones incendiarias ni menosprecios al rival.
De hecho, muchos hinchas colocolinos dudan de la verdadera militancia de Sánchez, ya que siempre se ha rumoreado que es azul, pero su total apego al estandarte blanco en cada partido disputado, sobretodo en los clásicos, terminó por sepultar la discusión al respecto: Sanchéz la mojó como el más colocolino de todos mientras vistió esa camiseta y por eso merece respeto, admiración y cariño.

Ahora, lo de Católica ya es patológico. Se ha vuelto una costumbre que su barra cada vez que enfrenta a un ex no le grite mercenario, vendido ni traidor -epítetos típicos y hasta entendibles dentro de la jerga del fútbol-, sino que saca a colación el resabio feudal, aristocrático y clasista dominante en sus hinchas: "Rubio (Fuenzalida, Kike Acuña, -"ponga-el-nombre-que-sea-aquí"-) conchetumadre, en San Carlos te dimos de comer".
Por favor ¿acaso cada jugador de Católica es un vagabundo al que se le da comida por caridad? ¿es posible formar un lazo de indestructible unión entre un jugador y su club en base a un supuesto favor que se le hace al primero por el servicio prestado? Bajo esta óptica, la relación entre un futbolista y el cuadro de la franja se resume en "tú juegas y yo te doy de comer". Lamentable.
Entendido así, lo ocurrido con Sánchez no parece raro: Si la UC trata como súbditos (por lo demás, mal tenidos, ya que no son pocos los que se van -y mal- de su disciplina) a sus jugadores y como vagabundos a sus ex, ¿qué queda para con los rivales?

La prepotencia y opulencia característica de la clase dominante respecto de sus trabajadores, a quienes advierte como agraciados por estar bajo su alero y obtener su generoso pago, es una constante que se repite en cada estamento de un club eminentemente elitista, lo cual si bien en principio no es algo malo -aunque cabe discutir si moralmente reprochable-, sí se vuelve relevante cuando es ese mismo club y su gente la que se niega a recibir en su estadio a los hinchas de los clubes más populares del país -Colo Colo y Universidad de Chile- so pretexto de los desmanes y actos vandálicos que éstos podrían realizar dada su condición social: los hechos que involucran a Católica demuestran que no es particularidad de la clase baja no saber comportarse en un estadio.

San Carlos de Apoquindo se ha vuelto una pequeña selva en la que pasa de todo y nadie hace ni dice nada al respecto por ¿temor? al poder que reúne la Tribuna Fundadores.
Como consecuencia, se ha vuelto un estadio frío, que alberga partidos de escasa trascendencia (todos los importantes los juega la UC como "local" en el Nacional), inseguro y sin peso, en el que ningún equipo se siente realmente apabullado jugando en calidad de visita: poco aliento, mucho insulto y cero mística. ¿Cuántas vueltas olímpicas dio la UC en su cancha?

La sensación que queda finalmente es de lástima: en lo personal, prefería que ganara Católica porque le hacía bien al fútbol chileno en general, pero al tenor de la actitud matonesca y patronal de sus hinchas, bien poco me importó que perdieran -de nuevo- en el minuto final.
Y lo digo en serio, porque tengo muchos amigos hinchas cruzados y se que se trata de una institución muy grande, sobretodo en el desarrollo de otras disciplinas, pero la excesiva segmentación, la especie de apartheid deportivo implantada, la ha hecho retroceder muchos peldaños en la penetración social y ser cada vez más vista como una institución elitista y poco querida.
Quizás para ellos, así esté mejor.

lunes, marzo 03, 2008

NO ES CLÁSICO, ES TÍPICO

De acuerdo a Borghi, un Colo Colo - UC, en el Monumental, no es clásico. Cierto, no es lo mismo que jugar contra la U, pero evidentemente sus palabras denotan el desprecio que no pocas veces ha mostrado hacia la franja, quizás aún dolido por aquello de que no calzaba con "el perfil" cuando se le tanteó para dirigir técnicamente a los precordilleranos.
Sin embargo, y pese a sus apreciaciones personales, no se puede desmentir que desde el punto de vista estrictamente deportivo, la UC es más rival que la U para Colo Colo en lo que se refiere a discusiones por el título, logros y desempeños a nivel internacional.
Si a ello le añadimos que ayer, con su triunfo por 1-o, la Católica pasó a ser el equipo con mayor cantidad de victorias en pastos colocolinos, queda manifiesto que no se trata de un partido cualquiera.

Cómo sea, el asunto es que ayer fue muy evidente que mientras para la UC se trataba de un clásico con todo lo que ello implica, el cuerpo técnico y los jugadores de Colo Colo le bajaron el perfil al partido antes, durante y después, una señal pésima considerando que desde el 2002 no se perdían dos partidos consecutivos en el Monumental (la semana pasada, Colo Colo cayó inapelablemente por 4-1 ante Ñublense, jugando con un equipo "alternativo").

El partido, como expresión de fútbol, fue bastante malo salvo algunos pasajes del primer tiempo. Colo Colo tuvo un par de chances muy claras en los pies de Gonzalo Fierro y Biscayzacú, dos que la habían embocado a mitad de semana en Maracaibo.
Por su parte, la UC consiguió el gol con muy poquito: un disparo centrado de Bottinelli, con poca fuerza y que habría sido fácilmente controlable si Muñoz hubiese estado bien posicionado.

El tema de fondo es qué pretende el elenco de Borghi: para los partidos ante rivales en el papel accesibles hace jugar a varios juveniles, quienes si bien ya están en edad de jugar profesionalmente, no han tenido un trabajo en conjunto que los haga ser un "equipo", lo que provoca que al final se terminen regalando los puntos ante equipos de escasa categoría, y para los duelos ante los rivales más "duros" se les baja el perfil a éstos, produciendo la lógica desmotivación.

Ante Ñublense, por ejemplo, jugaron 4 tipos que han pasado por la selección adulta: Moya, Cabión, Meneses y Cereceda; los 3 del fondo son la defensa titular de la sub 20 que jugó en México ante el cuadro local y habituales seleccionados de la categoría -Romo, Arce y Caroca-; Sagredo es uno de los pichones favoritos de Bielsa y ha demostrado su valor en reiteradas ocasiones desde su debut.
Entonces, pese a ser un elento "alternativo" para Colo Colo, no se trata de 11 "donnadies" ni de "aparecidos" que no tengan nada que hacer jugando de local frente a un discreto Ñublense, cuadro que sólo a merced del buen trabajo táctico efectuado por Fernando Díaz y a la irregularidad del torneo está encaramado en la cima de la tabla de posiciones.
Contra Católica, pasó lo ya explicado.

En suma, han sido dos semanas terribles, que de no ser por el, por otro lado esperable, triunfo ante Maracaibo serían un total fracaso: perder como se perdió ante Atlas, jugando pésimo; ser goleado por Ñublense, pese a las situaciones especiales del partido; y regalar un clásico sin mostrar hambre siquiera y con escasa autocrítica, oscurecen el panorama de cara a lo que se viene que son dos enfrentamientos claves nada menos que ante Boca Juniors.

Párrafo aparte y final para los "refuerzos" de Borghi y su representante regalón: Colo Colo adquirió en diferido a Macnelly Torres, pero por mientras el mismo representante les pasó gato por liebre con dos colombianos más de escasísimo calibre, Salazar y Castillo.
Si se van a traer esta calaña de jugadores, que no hacen más que desprestigiar esta camiseta, yo prefiero perder dignamente con juveniles y de la casa: Jorquera, sin alcanzar un nivel superlativo, ha demostrado muchísimo más que Salazar, quien abusa del pase lateral y hacia atrás, mientras que el canterano albo, pese a equivocarse, siempre intenta meter pelotas en profundidad y con ventaja, aunque sea un tanto intermitente; Sagredo, por su parte, no juega ni es citado inexplicablemente al ser tapado por Castillo, de precario aporte.
El torneo pasado nos comimos la terquedad de Borghi y su insistencia en "darle confianza" a ese otro gran bidone que trajo llamado Claudio Bieler hasta el final del torneo: yo no estoy dispuesto a soportar que se le sigan dando oportunidades a jugadores que no tienen los méritos ni la trayectoria para vestir esta camiseta y que tapan el desarrollo de jóvenes promesas netamente colocolinas.
Una breve reflexión: Borghi rechazó a jugadores seleccionados nacionales como Mauricio Isla, Jaime Valdes y Mathias Vidangossy, ofrecidos prácticamente gratis, bajo el argumento -ciertamente atendible- de que no quería tener jugadores sólo por seis meses. Bueno, ¿alguien tiene alguna duda de que Salazar y Castillo, pese a haber sido adquirirdos sus respectivos pases, jugarán otra temporada por Colo Colo?
Obviamente que por el bien de Colo Colo prefiero equivocarme yo, pero la verdad sea dicha, el error ha sido grosero y lo estamos pagando con sendas derrotas.