martes, abril 25, 2006

LA MESA ESTÁ SERVIDA

Arsenal acabó con la ilusión amarilla y espera rival en París.
Si me preguntaban el martes pasado, cuando Barcelona venció al Milan en San Siro, las posibilidades eran de 60 a 40 para el equipo catalán. Hoy por hoy, la realidad indica una relación mucho más favorable a los españoles. Las razones son múltiples.

Primero, Milan puso a su once de gala frente al Messina en el partido de Liga jugado el sábado pasado. Ello conllevó que el rossonero obtuviera los 3 puntos en una cancha difícil pero a costa de lesionarse 5 de sus hombres: Nesta, Cafú, Ambrosini, Kaká y Shevchenko.

Segundo, a Barcelona lo favoreció un diluvio infernal en Sevilla, que provocó que el encuentro que iba a disputar, en definitiva, se postergara hasta nuevo aviso. Ello, como resulta obvio, impidió eventuales lesiones y el cansancio que acarrea un partido en las instancias finales de La Liga.

Tercero, Rijkaard recuperó a Larsson y a Deco para este partido, lo que le otorga mayores variantes, sobretodo en ofensiva.

Cuarto, el resultado del partido de ida hace que la responsabilidad recaiga en el Mian; luego, el desgaste será rossonero, permitiendole al Barcelona hacer el juego que más le place: la tenencia de balón con aceleración en los metros finales.

A favor del Milan juega la vuelta del goleador Inzaghi, que será el centro de atención de la retaguardia blaugrana, lo que le dará más libertad a Shevchenko.

Así las cosas, y ante cerca de 100.000 espectadores en Camp Nou, saltarán casi con seguridad a la cancha:

Barcelona (4-3-3): Valdés; Belleti, Puyol, Márquez, Van Bronckhorst; Iniesta, Edmilson, Deco; Giuly, Eto'o, Ronaldinho.

Milan (4-3-1-): Dida; Stam (Cafú), Nesta (Stam), Kaladze, Serginho; Gattuso, Pirlo, Seedorf; Kaká; Shevchenko, Inzaghi.

La duda rossonera pasa por el estado de Nesta. Si se recupera, iría Stam por derecha; caso contraio, éste se trasladaría al centro de la defnsa, pasando Cafú a ocupar el lateral derecho.

Kaladze irá con toda seguridad sobre Eto'o. Gatusso será el primer obstáculo para Ronaldinho, para luego encontrarse, ya con Nesta si se corre al centro, ya con Stam por el lateral.
Por el costado opuesto uno de los duelos claves lo sostendrán Serginho y Giuly. En el caso que juegue Larsson, Serginho tendrá más facilidad de irse al ataque.

Con todo, los uno contra uno del mediocampo inclinarán el juego en uno u otro sentido. Edmilson lo tomará personalmene a Kaká, como en la ida. Ello demostró ser un error, porque Kaká tuvo dos claras y sin andar en su mejor noche.
La entrada de Deco hará desplazarse a Iniesta al sector de Seedorf, donde el mayor despliegue del holandés podría hacer la diferencia.
El portugués iría contra Pirlo, ya que Gatusso -quien ocupa habitualmente ese sector- marcará a Ronaldinho. No sería extraño el cambio posicional de Iniesta con Deco, si el lado derecho de la defensa blaugrana se ve superada por las subidas de Serginho y el despliegue de Seedorf.

Shevchenko jugará libre sobre ambos costados, mientras que Inzaghi batallará entre los centrales.

En términos simples, me parece que en ambas áreas ganan los atacantes en el mano a mano, por lo que el desenlace en un sentido lo provocará una victoria en el medio campo.
Igualmente, si el Milan espera tener una chance de avanzar, debe anotar pronto, porque pasada la hora de juego, la ventaja física del rival se hará notar. Ni hablar de alargue, el que sería fatal para el equipo italiano.

Finalmente, el Barcelona parece muy confiado, alentado por la exitista prensa española sobretodo. Considerando esto, la situación no deja de parecerse a la final jugada en Atenas el 94, cuando el "Dream Team", comandado por otro holandés -Cruyff- enfrentó a un diezmado Milan. El resultado fue un apabullante 4-0 para los rossoneros, en la que ha sido la victoria más holgada en una final de Champions League.
Está en manos del Barcelona demostrar que aprendió la lección. Ojo que Rijkaard, en ese entonces, ya se había ido de Milan. ¿Le tributará a su compatriota o a Sacchi?

sábado, abril 22, 2006

EL QUE NO SE ATREVE, NO CRUZA EL RÍO

O al menos eso debe pensar Ancelotti.
En la víspera del partido entre Messina y Milan, el presidente de la escuadra siciliana había pedido tomarse este partido "como una guerra y acribillar al enemigo que estaba por el suelo", supuestamente, por la derrota ante Barcelona.
Y en los hechos, parece que los jugadores del local se tomaron demasiado en serio las palabras de su presidente, porque pegaron como contratados para hacerlo, como si ese simple acto de barbarie los fuera a salvar del descenso. ¿El resultado? 5 bajas sensibles, que constituyen la columna vertebral del equipo milanista de cara a la revancha contra el Barcelona. La referencia para Nesta, Cafú, Kaká, Ambrosini y Shevchenko.
Si bien los alcances de las lesiones se conocerán mañana, en principio Nesta y Kaká estarían descartados para el partido del miércoles.

Ahora, la recompensa fue ver -nuevamente- recortada la ventaja que tiene la Juventus en dos puntos, a falta de 3 fechas del final. Mas, el precio pagado, sobretodo en función de la Champions League, puede parecer excesivo.

A todo esto, hay que agregar la vergüenza deportiva de Turín de hoy. Me refiero a la anulación de un gol legítimo por parte de Dabó, que ponía a los visitantes 2-0 a los 30 minutos del primer tiempo. En vez de eso, el arbitró anuló la jugada y expulsó al jugador lazial por protestar, con lo que Lazio se vió sólo 1-0 arriba en el marcador y jugó 60 minutos con un hombre menos. Incomprensible.
Con todo, hay una cosa que deberían concluir los juventinos: si se acostumbran a ganar en Italia robando la mayoría de los partidos, es comprensible entonces que en Europa hagan el ridículo todos los años, cuando los arbitrajes son un poco (tampoco son excelentes) mejores.

Como resulta claro, de no haber mediado el "desacierto" arbitral en Turín, la ventaja de Juventus sobre Milan sería, casi con toda seguridad, de sólo dos puntos. Merced al gol de Trezeguet sobre el final del partido, la ventaja es un punto más, lo que implica varias cosas.
Primero, para que el Milan alcance a la Juventus, tendría que ganar todos sus partidos y esperar que los bianconeri pierdan al menos uno, o empaten dos, es decir, que alarguen su -mala- racha de empates a 7 encuentros consecutivos, cuestión que parece improbable, porque a pesar de lo mal que está futbolística, anímica y físicamente, la Juventus sólo ha perdido un encuentro en todo el campeonato, precisamente ante el Milan y en San Siro.
Segundo, es evidente la ayuda arbitral que recibe la Juventus, y en momentos decisivos de la temporada como ésta, las polémicas seguro no van a faltar.
Tercero, y más importante, la merma de jugadores sufrida por el Milan, el gasto que le significará el partido en Nou Camp y el difícil fixture que le queda -mucho más que el de la Juventus-, hace muy díficil pensar que la racha ganadora se pueda extender hasta el final del campeonato.

Igualmente, cualquiera sea el resultado final, nadie podrá decir que el equipo rossonero se guardó algo.